El cumple del profe del taller literario (por Vanesa Diambra)

Vanesa Diambra presenta DEL OTRO LADO DEL GUARDARROPAS (el libro número 6 de la Colección Teatral Altas Llantas, que dirijo), este jueves 26 de mayo en Casa Brandon (Luis María Drago 236), desde las 20.30 horas. Pero antes, para celebrar mi reciente cumpleaños, sus legendarios y maravillosos protagonistas, Quique y Malena, unen sus fuerzas en honor a mí y hacen lo que corresponde: me sacan el cuero a morir. Realmente un verdadero lujo. Aquí, sus aventuras en mi casa y en mi taller de escritura.

  • ¿Qué te parece este buzo?

  • Horrible, parece de Eleven Town.

  • ¡Ay cómo te das cuenta tan rápido, Male! No parece, es de Eleven Town… Pero no es para mí te lo juro, es para regalarle a mi profe del taller de literatura que cumple años.

  • ¿Eh? ¿Profe del taller de Literatura? What are you talking about?

  • Ay! Boca mala, tuto, quema, jajaja nada nada. Ay! Ay! Se me escapó! El pez por la boca muere, siempre lo digo, lo digo, y lo repito y mirá lo que hago. Vení Male, te voy a explicar… sentate, sentate tranquila.

  • Ya estoy sentada, marica dejá de hacerte la madre teresa de Calcuta y decime qué es eso del taller de literatura, ahora.

  • Pero me pediste repasar el bidet que siempre me queda ahí escondidita alguna bacteria chiquita y loquita…

  • Dije ahora, y nadie te dio permiso para tutearme.

  • Bueno, a ver, ay Male, Male, ¿por dónde empiezo?

  • Por ser menos gay, ¿puede ser? Dejá de mover las manos y las caderas como si estuvieras en un video clip de Shakira, sentate y hablá como un hombre.

  • Bueno, pará, de a una cosa por vez, todo no puedo. Todo no se puede. Te explico bien esto primero, jaja primerito lo primerito, y después intento (pero no te prometo nada) ser más hombre, más masculino, dejar de mover mis encantadoras caderas, ajaja Male, Male…

  • Dale porque te mato, mirá, te mato…

  • Bueno, ¿viste que vos fuiste a la misma astróloga que yo, no?

  • Sí, la puta de María Isabel.

  • Sí, esa. Bueno, y ¿viste que ella te dijo que te ibas a quedar sola de por vida, que no ibas a tener dinero propio nunca, que tu bisabuela no se iba a morir…

  • Eh…. Más o menos, no recuerdo que me haya dicho todo eso, así tal cual lo estás diciendo ….tendría que repasar la grabación… ¿Eso te dijo sobre mi carta astral?

  • Eh? Nah, nahhh… Me habrá exagerado la loca esa, qué se yo, bueno no importa, no viene al caso, olvídate… la cosa es que lo más triste, lo más terrible, o lo más duro tal vez que te dijo en aquella sesión fue que no tenías talento para la escritura ¿te acordás?

  • Aham, sí eso sí me dijo la mal cogida… pero te estás yendo por la tangente ¿qué tiene que ver mi falta de talento para la literatura con que vos tengas un “profe del taller de literatura” a ver?

  • Pará, déjame terminar… y te acordás cuando estábamos de Mecha y te pusiste medio melancólica, habías mezclado no sé qué benzodiacepina con vodka, y decías que te sentías como en una película en la que veías cómo tu vida se venía abajo como las colecciones de Channel y llorabas, y llorabas, ay Male cómo llorabas

  • Terminala, ¿a qué va todo este cuento, hermafrodita?

Ahí me di cuenta de que si le decía la verdad a Malena, si le confesaba que había descubierto cuál era su punto débil, su talón de Aquiles, y había usado este descubrimiento para vengarme vilmente por todas las cosas espantosas que Ella me había hecho cuando me quedé sin trabajo, (no tienen idea de lo humillante que fueron esos 3 meses de prueba para lograr un puesto efectivo como su mucama, no se lo imaginan), si se enterara de mi propósito maligno y -ahora reflexionando- pecador y vergonzoso, me desvincularía para siempre, me desvincularía con causa lo que es peor, me abandonaría a la buena del Señor. Más aún si por fin le contaba que la puta de la astróloga me había dicho que tenía un talento innato para la escritura…. Imagínense si Malena supiera esto, ¿Cómo le entraría más odio en su oxidado y necrótico corazón? ¡Ay por Dior! No lo puedo permitir, no en este momento en el que empiezo a sentar cabeza, en el que aún no tengo respuestas acerca de cómo me fue en la entrevista del laboratorio Maria Auxiliadora, ahora que por fin he dejado de acostarme con cuanto chongo se me cruza para hacerlo únicamente en ocasiones especiales y cuidadosamente seleccionadas con el metalúrgico, el peluquero, el emprendedor de nadas, y el técnico radiólogo (no se hizo el arreglo odontológico, pero tiene un colchón nuevecito, Ay!). No. Algo debía inventar. Y como mi estilo es el de un miserable homosexual y pobre pero a la vez misericordioso, sensible y altruista se me ocurrió algo genial.

  • Male, querida, todo este cuento va a que me anoté en un taller de literatura para que me enseñen a mí a hacer cuentos, novelas, obras de teatro y todo eso que te gusta, así yo después te puedo enseñar a vos. Entonces vos no tenés que ir y exponer tu falta de talento delante de otras personas (muy pero muy cultas, te cuento) y yo de paso, tengo un pasatiempo hasta que Anthony me perdone y me deje retomar la terapia… ¿Qué te parece? ¿No estuve fantástica? Digo, fantástico. Es un sacrificio, Male

  • ¿Vos me estás tomando el pelo Xica Da Silva? ¿Vos te pensás que yo me voy a creer esa mariconada de católico obediente y pulcro?… Yo te voy a decir lo que estás haciendo, porque yo te conozco Quique, te conozco muy bien…. Vos te anotaste en ese taller del orto para refregarme por la cara que vos – no sé cómo- además de tener más suerte que yo en el amor (o Eso que llamás amor) podés ponerte a escribir y capaz tenés la putísima suerte de que le caés bien a tu puto profesor, te contacta con una puta editorial y terminás escribiendo un puto libro para la mediocre y creciente comunidad gay

  • Mi profesor no es puto, y además…

  • No me importa si es o no puto. ¿Para esto te anotaste?

  • No Male,

  • Decime la verdad o le cuento a tu abuela que cuando se fue a San Clemente usaste su cama para garcharte al gasista porque se te había ido del presupuesto el arreglo de la hornalla.

  • No me anoté para eso, de verdad, dejame…

  • No mientas a tu jefa o te juro que este mes te descuento las llegadas tarde

  • No sería la primera vez…

  • Quique…

  • No fue así Male, siempre interpretas todo mal…

  • ¡Enrique!

  • Nada que ver, mirá…

  • Enrique Alberto Gonzalez

  • ¡No me llames Alberto!

  • Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto, Alberto

  • ¡Bastaaaaaaaa! Síiiiiiii, Siiiiiii, Siiiiiiii (con una voz que parecía la de lúcifer), siiiiii, basura capitalista, engreída y vanguardista, síiiiiiiiiiii te lo hice para refregártelo por la cara, y no solamente para eso, sino para confirmar mi talento innato en la escritura

  • ¿De dónde salió esa voz, te estás desarrollando? ¿Talento innato en la escritura? JAJA

  • No sé de dónde salió, (¡pero me encantó!) y Sí, torta pasiva, talento innato para la escritura. Me dijo la astróloga que tengo que indagar ese aspecto, que salió en la casa 4 un talento innato para las artes literarias.

  • Ay por favor, apenas podés leer dos renglones seguidos hasta que te da la respiración y después empezás a balbucear como un analfabeto.

  • Como sea, pero ella me dijo que tenía talento… y tan mal, tan mal no me va, eh…

  • Ponete ya repasar ese bidet y más te vale muñeca brava que lo dejes impecable porque sino el viernes vas a salir de trabajar a la una de la madrugada

  • Ay no Male que el viernes es el cumple del profe

  • Rajá de acá, ridícula, qué vergüenza, con todo lo que hago por vos, ¿Sabés lo que tendría que hacer, no? Des-vin-cu-lar-te, desvincularte con causa, no pagarte un peso de indemnización, nada, fuera, a la calle como un perro, a ver si te contratan en el laboratorio-iglesia que te inventaste en la cabeza…. Dejarte a la buena de tu puto Señor. A ver cómo te la arreglás con tu talento innato en la escritura…

  • Ay bueno, qué mala…. ya voy, ya voy…. pero al final no me respondiste ¿Qué te parece este buzo?

  • Es muy corto de mangas, se nota que es de Once y además decís que tu “profesor del orto del taller de literatura” no es gay y le vas a regalar un buzo que dice “París Moun Amour” ¿Qué te pasa Arnaldo André?

Ya sabía, ya sabía que esto iba a terminar mal, y ahora ¿qué hago? Si no me deja salir antes el viernes voy a llegar tarde al cumple, bah no sé si eso es tan malo… No sé qué es mejor, si llegar temprano y escuchar teatro leído de mis compañeros de taller, o llegar tarde cuando ya todos están borrachos hablando de cómo la literatura se transformó en esto que las generaciones Y llaman literatura. ¿Qué hacer? Dale Mister Músculo, hacete presente por favor, dale, que no voy a poder sacar esta mancha nunca… Qué lindo sería que parezca Mr. Músculo y me diga “dejá Quique, esta es una tarea para Mr. Músculo, vos andá a depilarte la cola que cuando termino con el bidet sigo con vos”. Ayyyy me muerooo muerto…. Las cosas que hace la gente de Marketing de J&J, eh, qué cosa… Te ponen un chongo así en la publicidad y uno se la pasa fregando y fregando, imaginando porquerías hasta que se te hacen las siete de la tarde, tenés la casa reluciente, la chota al palo, y quedás extenuado pero con una sensación de lavanda floral, de sueños de primavera que te morís…. Bidet, terminado y reluciente. Oh yeah… Do what you want what you want with my body, do what you…. Ahhhhh se me acaba de ocurrir LA IDEA. Es impresionante cómo limpiar y cantar Lady Gaga me aclaran la cabeza, impresionante. ¡La voy a invitar! No se lo merece en lo más mínimo pero la voy a invitar a Male al cumple. Así no le va a quedar otra que dejarme salir antes, va a tener que ayudarme con el regalo porque le va a dar vergüenza caer con un regalo cualunque y así se da cuenta de que no es gran cosa esto del taller de literatura y me perdona… que ella también podría…. Bah no, tampoco la pavada, no es que ella podría, porque mínimamente, un centímetro de sensibilidad tenés que tener, y no ser tan superficial, viste. Alguna mirada compasiva, algo bello tenés que encontrar en la vida, algo profundo… no sé sino ¿Cómo escribís? ¿Qué escribís? ¿O acaso se puede escribir todo el tiempo de lo espantosa que es la vida de una torta farmacéutica? ¿del horror que viven las mujeres como ella en cada liquidación de Ayres? ¿De lo terrible que puede ser hacerse un Papa Nicolau con un ladrón fiscal sin batas? ¿De las estadísticas devastadoras que revelan cómo se distribuye el Herpes por la capital? No sé, esas son las preocupaciones de Malena, yo no creo que pueda escribir algo más o menos pasable cuando tus únicas preocupaciones son tan superficiales y no ves nada lindo en la vida…. No importa, no importa ahora. La cuestión es que la voy a llevar, y me va a perdonar y san se acabó y de paso me lleva y me trae en auto. Un hurra por mí: ¡Hurra! Más fuerte Mr. Músculo: ¡¡Hurra!! No se escucha, más fuerte ¡¡¡¡Hurra, hurra, hurra, hurra

  • ¿Qué te pasa porrista de secundaria? ¿Terminaste con el bidet?

  • Si, sí mi ama… Male, formalmente te pido

  • ¿Por qué te arrodillas? Levantate por favor, que ensucias lo que ya limpiaste

  • Male, formalmente te pido, no, te ruego, que me acompañes al cumple de mi profesor del taller de literatura.

No tiene sentido contar todo lo que tuve que hacer para que Malena aceptara, tampoco es cuestión de andar contando todo, sobre todo si ese “todo” incluye un baile sexy en la plaza de Almagro en calzas fucsia y zapatos de suela china. La cuestión es que llegó el viernes tan esperado y Male y yo fuimos al cumple. Todo listo. Finalmente le llevé el buzo París Moun Amour pero para compensar Malena le llevó un libro de Depra Chopra y un perfumo importado. Yo no estoy tan seguro de que le vaya a gustar ese tipo de Literatura pero bueno, ya a esta altura no quiero (ni puedo) seguir peleándome con Malena. No me conviene, menos hoy que me tengo que ir hasta Paternal y volver de la Paternal, y vaya a saber uno qué tipo de especímenes del inframundo deambulan por Paternal. Ya bastante tengo con las diligencias en Ramos Mejía.

Por suerte el cumpleaños lo hizo en la terraza y no en la sala en donde nos da el taller. Solo Dios sabe cómo hubiera reaccionado Malena si la hacían sentar en una silla de plástico colombraro o, rodeada de estanterías y cachivaches de antaño (pero no vintage), patines, discos, ropa vieja, libro antiguos, que son muy inspiradores para nosotros, los que escribimos, pero que pueden ser interpretados como podredumbre para Malena, es decir, motivo suficiente para salir disparada de Paternal, bajar las escaleras con los tacos en las manos, (la escalera es muy empinada) y arrancar el auto sin mirar hacia atrás.

El problema sucedió cuando trago va, trago viene, el profe del taller dio la campanada para el teatro leído. Malena ya estaba borracha y drogada para ese entonces, pero cuando escuchó la campanada fue como si hubiera renacido ¡Ay por Dior! No quería que escuchara nada de eso porque se daría cuenta de que mis compañeros no eran nada cool, ni cultos. No quiero que me siga humillando…

No había mucha gente para leer, estaba Ethel, estaba Rosa, Ana, Gadiel en patas tomando vino y recitando incoherencias por todos lados, y algún que otro gremblie del inframundo literario. Pero Ehtel insistió e insistió así que pasó a leer. Dos horas cuarenta y tres minutos de teatro leído “Muerte en Pompeya” ( y no Pompeya, Italia).

  • Agarrá tus cosas marica, vámonos ya de acá. Esta gente no está bien.

  • Nosotros tampoco Male…

  • No, es cierto, pero en otro sentido. Esta gente está mal en serio “¿Una pena: Muerte en Pompeya?” “La oscuridad de tus heridas me arrebata en la cantina”? Nos vamos.

  • Pará Malena, le quiero dar el regalo, esperé tanto este momento

  • Ahhhh, por ahí venía la mano, puto pervertido. Siempre una doble intención ¿Cómo no la vi venir? Te gusta, no te la puedo creer, sos el peor. Te gusta.

  • Ethel? Ay no qué decís?

  • Tu profe del orto del taller de literatura, marica, te gusta. Y no me empieces a inventar pelotuces. Acá te enseñan a inventar tanto, no? Con razón estás tan mentiroso….

  • Ay no, Male no es gay el profe, ya te dije.

  • ¿Cuándo fue un impedimento para vos? A ver contame.

  • Nunca, pero no, y hablá más bajo que alguna de todas ellas debe ser la esposa, o la novia, o la amante, o la prima

  • ¿Cómo la prima?

  • Sí, bueno, porque resulta que yo una vez le pregunté que era de la chica de allá, ves? La de rulitos, y me dijo “dejala, ahí Quique, es muy complicado”

  • Y entonces vos dedujiste que son primos?

  • Y sí, ¿qué puede ser tan complicado en una pareja heterosexual? Son primos, eso es complicado, obvio, te salen los chicos con problemas, sabías vos eso?

  • Por favor, no tenés cerebro Korqui ¿Vos estás tomando eso que tu psicólogo te hace cadetear no?

  • No, nena, ¿qué decís? Si ni sé lo que es… ¿sos loca? Bueno, no sé capaz que no son primos pero déjame que le de el regalo, dale, lo compré hace como dos semanas, con el adelanto de las vacaciones, es un segundo….

  • AY bueno dale el regalo de una buena vez y vámonos de acá. Mirá ese de allá ¿Qué le pasa? ¿Por qué está en patas?

  • Se relaja más, dice… No sé, no hay que preguntar esas cosas, son cosas de gente culta, que enseña en la facultad, son doctores, qué se yo, les da la gana, no se andan fijando qué piensan los demás como vos y yo Male

  • Sí, ya lo creo… ¿Y Rosa? ¿Rosa es? Cómo escribe un cuento así de un cerebro que se le cae de la bolsa en un colectivo… ¿Fuman en la clase?

  • No, bah hasta ahora nunca… ¿Cómo vamos a fumar Male? Mis compañeras son todas abuelas, todas podrían ser mis abuelas…

  • Sí, ya me di cuenta, pero ¿y los otros? ¿De dónde salieron?

  • Deben ser amigos de él, qué se yo. No sé. Ese de allá el que tiene cara de gato, viste?

  • Sí, el de ojos verdes

  • Sí, a ese le dicen Gato.

  • Y a mí ¿qué carajo me importa?

  • Ay bueno, te estoy contando… qué mala onda.

  • Ese de allá ¿quién es? El de camisa abierta con cara de intelectual, el alto

  • Ese es Gadiel, ese escribió un libro que se hizo conocido, no sé cómo porque es muy raro como escribe, se delira viste…. Como que viene bien viene bien y pafff se pasa de rosca, como cuando te pasás de modafinilo, viste. Terminan hablando de supermercados chinos, y de conspiraciones entre editoriales, qué se yo. ¿Te gusta? Ayyyy siiiii, te vi la carita, te gusta, te gusta

  • Pero no, ¿qué decís? Pero quiero saber quién es, es el único que parece normal

  • Ay sí, pero no, no, no, es igual de anormal que el resto, te juro.

  • Me podés decir ¿qué haces entre toda esta gente vos Quique? Además de refregármelo en la cara porque de verdad que estoy pensando que es un gran sacrificio lo que hacés. Vos no pertenecés a acá….

  • Es que quiero ser culto como ellos, quiero hablar de la universidad del lado de los profesores, de las cátedras (ellos trabajan en cátedras), dan las cátedras, tienen toda esa vida de universidad pública, militan, van a las marchas, son anarquistas, hablan profundamente de la vida…

  • …….

  • ……

  • ¿Pero vos viste cómo están vestidos? ¿Vos viste lo que tiene tu profesor puesto? ¿Qué es esa camisa cuadriculada con pantalones cargo y zapatillas El Golazo?

  • Bueno Male, nos cobra 500 pesos el taller, somos 4, hace la cuenta, creo que yo gano más como Mucama tuya.

  • ¿Cuánto te estoy pagando?

  • Ay nada, nada, nada, no sé no me acuerdo, dejá… Bueno esperame que le doy el regalo a mi profe

  • Apurate, dale. Y no hagas papelones porque ya te veo esa cara de puta depilada que estás poniendo, que está la novia por ahí y no quiero tener que agarrarme de los pelos con todas esas amas de casa eh.

Fui a buscar al living los regalos, se me hizo irresistible oler profundamente el pullover del profe que estaba tirado hecho un bollo sobre el sillón. Olía a sabiduría, a inteligencia, a papel madera, a libro nuevo, y a leña…. Tenía una salamadra…¡Ay qué lindo!… Si tan solo fuera como yo, un cisne libre, un terrible putazo. Ay basta, basta, no es gay y basta…. Tal vez con este buzo… qué lindo sería. Me lo imagino, él frente al espejo, probándose el buzo. Revisando su caída, cómo se le ajusta a su cuerpo desgarbado de escritor, de artista que se alimenta del arte. Lo adivino intentando descubrir la intención detrás del objeto, el “dale, date cuenta”, “dale, la probás y se terminaron los problemas con tu prima, o con tu novia”, “dale, abrite a lo desconocido”…. Ay ¿y si se diera cuenta que es de Once? Igual le gustaría, igual le haría una poesía, o una obra de teatro entera, porque él ve poesía en donde no la hay, él ve belleza en donde no la hay, él vio en mis textos lo que nadie vio. Él no se detuvo sólo en mis faltas de ortografía, en mi duda constante entre Osito / Ocito, entre Abre / Habere, Haber/ a ver, no. Él leyó entre líneas… Ojalá todos fueran lectores como él, y entonces yo podría publicar un libro, confirmar mi talento innato en la escritura y vengarme de la puta fría y calculadora de Malena….Y al ponerse el buzo, entonces una luz dirigida, una luz de teatro, un spotlight lo hiciera darse cuenta de todo, de sus ansias de París Mon Amour, de su deseo reprimido de dejar amarse por este cisne negro… Pero no, nada de eso puede pasar cuando el buzo es de Once, ya me lo advirtió Malena: “No transmite nada porque es del Once”. ¿Acaso solo los que tienen dinero pueden hacer regalos que transmiten? Qué vida de mierda, qué sociedad capitalista y egoísta… por favor. Cuánta hipocresía, ¡cuánta banalidad!

  • Ayyyyyyyyyyy

  • ¡Ay carajo!

  • ¡Ay! Me asustó profe

  • ¿Qué hacés acá Quique? Qué cagazo ¿Por qué tenés envuelto mi pullover en el cuello?

  • Ay! Jaja Ay, es que tenía frio, profe, perdón, pensé que era de la torta de mi amiga, ella se viste como un leñador a veces… ¡qué tonto!

  • No pasa nada, tranquilo.

  • Bueno, aprovecho para darte el regalo…. A ver si te gusta, qué lo abra, que lo abra, que lo abra

  • Pero déjate de hinchar Quique, no hacía falta, si ya me dieron el perfume y el libro “El camino de la homosexualidad” de Depra Chopra

  • Ay síii, ¡perdón! Yo le dije a Male que no te iba a gustar, pero viste ella quería quedar bien. Esos son los regalos de ella, pero yo te traje otro. Dale abrilo profe, abrilo

Era de Once es cierto, era berreta es cierto, era muy gay no lo puedo negar, pero era justo lo que él necesitaba en este cumpleaños. Alguien que lo empujara, le diera esa patadita de abeja, esa gota de azúcar que satura la mezcla. No es que haya hecho una expresión de amor, o de ternura al abrir el regalo, tampoco es que gritó o se le saltaron las plumas de la emoción, pero sé que lo vio y lo amó. Sé que debía fingir, hacerse el indiferente ante el diseño, el detalle de la combinación de colores: negro, blanco, gris, sé que debía seguir haciéndose el macho alfa de la literatura vanguardista, pero sé también que moría por ponérselo. No ahí, no delante de toda la academia de amas de casa y profesores de cátedras literatos, que como zombis recitaban fragmentos de “Antología del amor” de Prilutzky Farny mientras volcaban al piso fernet y paté. Sino en su oscura intimidad, en el espejo polvoriento del salón del taller, en su guarida secreta, en donde nadie lo ve y en donde hay silencio todo el tiempo.

 

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