Archive for the ‘narrativa’ Category

Buenos Aires en 100 palabras (28)

junio 27, 2019

Gira el mundo gira. Gira en Barrancas de Belgrano. Gira en una antigua casona de piso de tierra, de paredes y techos muy altos, de árboles y plantas. Sigue girando en una noche de música, de copas de vino, de cervezas y empanadas. Una noche clara, lúcida y límpida. Una noche en la que por fin se permite sentir, recordar y pensar en todas las pérdidas que sufrió en estos meses. Una noche en la que puede relajarse, entristecerse y llorar. Gira el mundo gira. Gira sin parar. Y a veces me quiero bajar. Y a veces, me quiero quedar…

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Buenos Aires en 100 palabras (25)

junio 16, 2019

Deciden hacer por única vez lo que nunca han hecho en este mundial del único deporte que realmente importa. El que paraliza a toda la ciudad. A todo el país. Caminan las tres cuadras que los separa de La Nueva Andaluza. Sin fotografiar ni escribir sobre nadie. Una tarde de invierno relajada y placentera. Sin proyectos. Croacia y una selección de jugadores africanos que representa a Francia juegan la final. Muchos de los ancianos habitués de ese bar notable, quienes vieron en vivo y en directo la final del mundial anterior, ya no están. La tarde será decepcionante. Otra vez.

Buenos Aires en 100 palabras (23)

junio 4, 2019

Argentina y Alemania juegan la final del mundial del único deporte que realmente importa. El que paraliza a toda la ciudad. A todo el país. Como hacen siempre desde que empezó el torneo, caminan las tres cuadras que los separa de “La Nueva Andaluza”. Han decidido fotografiar y escribir sobre la gente: los ancianos habitués de ese bar notable. Aquella tarde/noche de invierno terminará en decepción. Muchos de esos viejos ya no tendrán otra oportunidad. Para ellos ya no habrá revancha. Al día siguiente se reencontrarán, no obstante, como si nada. Todo volverá a la normalidad: Horacio, fiel, los atenderá.

Buenos Aires en 100 palabras (21)

abril 28, 2019

Mientras el Congreso de la Nación y sus alrededores se incendiaban, gracias a una nueva reforma jubilatoria que los condenaba a la miseria, él veía el espectáculo por la Web, con el ventilador encendido para mitigar los cuarenta grados a la sombra. El teléfono sonaba de vez en cuando, trayéndole noticias familiares desalentadoras.

Buenos Aires en 100 palabras (20)

abril 22, 2019

En las calles de La Paternal, Almagro y Boedo, pero también en Twitter, en Facebook, en Telegram y en Instagram, tienen lugar distintas reuniones de los nuevos superhéroes: los activistas militantes del subdesarrollo, los “mal llamados” artivistas, los defensores de causas coyunturales, mediáticas, efímeras y evanescentes. Ellos son tus amigos. Sos, en verdad, uno más de ellos. Hacés performances, obras de teatro e intervenciones urbanas con ellos. Escribís artículos en revistas científicas y te presentás a congresos internacionales gracias a ellos. Gracias a vos, el Salón de la Justicia tiene ahora su sede porteña: real y virtual.

Buenos Aires en 100 palabras (19)

abril 21, 2019

Apenas sale de la entrevista, piensa en lo triste que es imaginarse solo la felicidad. Camina por las calles semidesiertas. Hace tiempo que los árboles fueron extirpados de las veredas. Las vías rápidas de los autobuses se yerguen en las desoladas avenidas. Ya no hay pasajeros que puedan pagar los boletos de esos buses. Las pocas personas con las que se cruza son fantasmas, despojos de sí mismas. Se pregunta si ellas encontrarán triste también imaginarse solo la felicidad. O si verán allí un refugio y a la vez una gran hipocresía, como le sucede a él.

No vale fin: voz extranjera

enero 22, 2019

Soñar con un destino es obedecer al mandato que, en nosotros, expresa una voz extranjera

Mirar despierto a ese mismo destino, obedeciendo a esa voz, agradeciendo, oyendo, despareciendo, cantando…

Expresar sólo lo que es necesario en el viaje. Tomar lo inhabitual. Ya.

Oír ese mandato y llevarlo al extremo, hasta desvanecerse por completo. Hoy.

Extremar precauciones. Ser a la vez intrépido y audaz. ¿Cómo? ¿Cuándo?

Responder a preguntas innecesarias es habitar el silencio del otro.

Inquietarse solamente en noches de luna llena. Sin ley.

Obedecer al sueño de devenir extranjero. Sin voz.

Despertar luego de una larga noche ajena.

Habitar una intrincada ciudad que desconocemos.

Destinar solo un minuto más.

El viaje nos espera.

Lamentamos dejar atrás…

…lo pasado.

Vamos.

Buenos Aires en 100 palabras (16)

enero 20, 2019

Había sido un día agotador. Con sus últimas fuerzas abrió la puerta de su casa. Se preparó una cena desganada y mínima. En el silencio de la noche, irrumpió una fastidiosa conversación en la que dos personas hablaban del deporte favorito de los porteños: denunciar. La conversación provenía de la calle. No lo dudó un instante. Buscó su pistola Taser reglamentaria -la misma que la Ministro del Interior había autorizado unos días antes, para que cada uno fuera su propio policía- y en unos momentos la calma se reinstauró. Ahora sí: pudo irse a dormir en paz.

Buenos Aires en 100 palabras (14)

enero 8, 2019

semana_tragica

Camino por las calles de la ciudad entre miles de cadáveres apilados, uno encima del otro, mientras contemplo a la vez azorado como los “caballeros” de la Liga Patriótica violan sin cesar una y otra vez a mujeres de las clases populares. Nadie hace nada para defenderlas. Para defendernos. El Comisario General o Ministro del Interior asesina obreros sin parar: uno tras otro van cayendo sin piedad bajo los disparos de las armas de estos criminales sedientos de (aun más) poder. Chacarita, Villa Crespo, Once están de luto. ¿Alguien recordará esta masacre? Cien años después aún vivimos la “Semana Trágica”.

 

 

No vale fin: el uso de los placeres

enero 8, 2019

Cuando lo superior tiene por naturaleza bajo su poder a lo inferior, se dice que tal sujeto es dueño de sí mismo.

¿Será posible que tal sujeto sea alguna vez dueño de sí? ¿Será posible que sea realmente dueño de algo? ¿O no?

¿Será posible que lo superior se apodere arbitrariamente de lo inferior? ¿Qué es eso que llaman lo superior? ¿E inferior?

Digamos que yo soy inferior y vos sos superior. ¿Te apoderarías de mí? ¿Lo harías? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Ante quiénes?

Digamos que yo soy superior y vos sos inferior. Me apoderaría de vos sin dudas. Ahora mismo. Inmediatamente.

Digamos que algún otro, un extranjero, es superior a nosotros dos: seres inferiores. ¿Quién sobreviviría? ¿Vos? ¿Yo?

Digamos que nadie es superior a nadie, a nada. Todos somos iguales. ¿Para qué serviría eso?

Soy dueño de mí. Sos dueño de vos. Son dueños de sí. ¿Qué hacer ahora?

Soy dueño por naturaleza. Soy poderoso por inferioridad de los otros. Me temen. ¡Mierda!

¿Mierda? ¿No sería mejor otear el horizonte desde la cima montañosa y disfrutarlo?

Lo disfrutaría, sí. Y al final, sufriría. De puro masoquista que soy.

¿Y vos? ¿Lo disfrutarías? ¿Sufrirías? ¿Serías sádico o masoquista? ¿Te rebelarías?

Soy inferior. Lo admito. Soy esclavo. Jamás podría rebelarme, ¿no?

Soy superior. Lo concedo. Soy amo. Algunos me aman.

Observo el mundo desde la cima. Me observan.

Desde el llano, me freno. Camino dificultosamente.

Naturaleza obliga: voy barranca abajo. Ya.

Nadie me obliga: decido cuándo.

Lo estoy disfrutando, ¿no?

No lo creo.

Nunca más.

Poder.